El Cáncer de Páncreas o adenocarcinoma es la cuarta causa de muerte por cáncer en la población general. Su incidencia o número de casos diagnosticados al año, aumenta a partir de la cuarta década de la vida y es más frecuente en varones. La Insuficiencia Pancreática Exocrina (IPE) es una de las complicaciones principales de las enfermedades del páncreas y consiste en la incapacidad del páncreas para sintetizar la cantidad de enzimas (complejos proteicos) necesarias para la adecuada digestión de los alimentos.

A continuación se ofrece información de interés sobre síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención de estas patologías.

SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

¿Qué es el Síndrome del Intestino Irritable?

El Síndrome del Intestino Irritable (SII), más conocido como colon irritable, es una trastorno funcional crónico del tubo digestivo. Sus síntomas principales son el dolor o molestia abdominal, la hinchazón abdominal y la alteración del hábito intestinal (estreñimiento y/o diarrea). Suele manifestarse con recaídas sin que exista una enfermedad orgánica de base que lo explique.

El SII es el trastorno gastrointestinal más comúnmente diagnosticado y la segunda causa de absentismo laboral tras el resfriado común. Entre un 10-20% de la población experimenta a lo largo de su vida síntomas de SII, aunque solo un 15% de ellos solicitan valoración médica.

Existen numerosos tratamientos y terapias disponibles para aliviar los síntomas del SII aunque ninguno de estos métodos consigue la curación. La naturaleza crónica del SII y el reto que supone el control de los síntomas pueden llegar a frustar tanto a los pacientes como a los médicos que los tratan.

Dra. Susana Jiménez Contreras

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Hospital Vithas Xanit Internacional, Benalmádena (Málaga)

Adobe_PDF_file_icon_32x32Concepto y causas Síndrome Intestino Irritable

¿Cuáles son las causas del Síndrome del Intestino Irritable?

El mayor problema es que a día de hoy no se conoce con precisión su causa, ni existen pruebas que puedan diagnosticarlo.

Existen varias teorías sobre cómo y por qué se produce el SII pero a pesar de la intensa investigación sobre la materia, la causa aún no está clara.

  • Una teoría sugiere que el SII está causado por contracciones anómalas del colon y del intestino delgado (de ahí el término colon espástico, que ha sido utilizado a veces para describir el SII). Contracciones vigorosas del intestino pueden causar calambres, que se tratan con antiespasmódicos y fibra (ambos ayudarían a regular las contracciones del colon). Sin embargo, las contracciones anormales no explicarían el SII en todos los pacientes, y no está claro si las contracciones son un síntoma o la causa del desorden.
  • Algunos pacientes desarrollan SII tras un infección gastrointestinal grave (por ejemplo, Salmonella o Campylobacter, o virus). Se desconoce cómo la infección es capaz de desencadenar el desarrollo de SII, y la mayoría de los pacientes con SII no tienen historia de infección de este tipo.
  • Las personas con SII que visitan al médico por este motivo tienen más probabilidad de sufrir ansiedad y estrés que aquellas que no consultan. El estrés y la ansiedad pueden afectar al intestino; así, es probable que el estrés y la ansiedad empeoren los sí Sin embargo, no parecen ser la causa. Algunos estudios han sugerido que el SII es más común en personas que tienen historia de abuso sexual, ya sea físico o verbal.
  • Las intolerancias alimentarias son comunes en pacientes con SII, alimentando la posibilidad de que se deba a una alergia o sensibilidad alimentaria. Esta teoría ha sido difícil de probar, aunque aún se está estudiando en este campo. La mejor forma de detectar una asociación entre los síntomas del SII y la sensibilidad alimentaria es eliminar ciertos grupos de alimentos sistemáticamente (este proceso se denomina dieta de eliminación), que solamente se recomienda bajo supervisión médica o de un nutricionista. La eliminación de la dieta sin supervisión puede desembocar en déficits nutricionales. Además, restricciones dietéticas innecesarias pueden incluso empeorar la calidad de vida de una persona. Existen numerosos alimentos que se sabe pueden causar síntomas que simulan o agravan el SII, incluidos derivados lácteos (que contienen lactosa), legumbres y vegetales como brocoli, coliflor, coles de Bruselas y repollo. Estos productos aumentan el gas intestinal, que puede causar calambres. Algunos medicamentos también pueden producir efectos sobre el intestino que contribuyan a los sí

Muchos investigadores creen que el SII está causado por un incremento de la sensibilidad visceral a sensaciones normales. Esta teoría propone que los nervios que inervan el intestino poseen una hiperactividad en los pacientes con SII, por lo que cantidades normales de gas o movimiento intestinales son percibidos como excesivos y dolorosos. Algunos pacientes con SII severo mejoran cuando son tratados con medicamentos que disminuyen la percepción del dolor en el intestino (tales como dosis bajas de imipramina o nortriptilina).

 

Dra. Susana Jiménez Contreras

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Hospital Vithas Xanit Internacional, Benalmádena (Málaga)

Adobe_PDF_file_icon_32x32Concepto y causas Síndrome Intestino Irritable

SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

 El síntoma principal del Síndrome de Intestino Irritable (SII) es el dolor abdominal acompañado de cambios en la frecuencia y/o consistencia de las deposiciones, presentando bien sea episodios de diarrea o estreñimiento.  Es un trastorno crónico, que se caracteriza por  períodos de exacerbación que alternan con períodos de remisión de los síntomas. Su prevalencia se sitúa en un 5-15%, es más habitual en adultos jóvenes y empieza a disminuir a partir de los 50 años. El dolor abdominal puede ser difuso o localizado en hemiabdomen inferior, de moderada intensidad, que se alivia tras la defecación, respeta el sueño y suele relacionarse su comienzo con la ingesta de algún alimento.

Para facilitar el diagnóstico del SII se han desarrollado unos criterios diagnósticos: los criterios de Roma IV.

Criterios diagnósticos de Roma IV para el Síndrome del Intestino Irritable

1. Presencia de dolor abdominal recurrente, como media, al menos un día a la semana en los últimos tres meses relacionado con dos o más de los siguientes criterios:

  •   Se relaciona con la defecación.
  • Se asocia a un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
  • Se asocia a un cambio en la forma (apariencia) de las deposiciones.

2. Las molestias deben estar presentes durante los últimos 3 meses y haber comenzado un mínimo de 6 meses antes del diagnostico.

 Existen 4 subtipos de SII, según el hábito deposicional

SII con estreñimiento, con diarrea, mixto (combina estreñimiento y diarreas) y no tipificado (alteración que no logramos incluir en los grupos anteriores). A lo largo de la evolución de la enfermedad se puede cambiar de subtipo de SII.

Otros síntomas en el SII

Además de los síntomas incluidos en los criterios de Roma IV el paciente con SII puede presentar: distensión abdominal, moco en las heces, tenesmo rectal (sensación de no quedarse satisfecho tras la defecación) o escapes de las heces (incontinencia fecal), dolor anal, saciedad precoz al comer, nauseas, vómitos, dolor torácico y flatulencias. Con una frecuencia elevada, los síntomas empeoran tras alteraciones psicológicas como ansiedad, depresión, angustia y eventos estresantes. Existen otros síntomas extraintestinales que pueden acompañar al SII como reglas dolorosas, dolor de cabeza, molestias al orinar, dolores musculares y óseos y cansancio.

Signos de alarma. ¿Cuándo sospechar otros diagnósticos diferentes a SII?

Ante estos síntomas se deben realizar pruebas específicas prescritas por su médico para buscar alteraciones en el tubo digestivo

  • Cambio súbito en el ritmo deposicional habitual en un paciente mayor de 50 años
  • Presencia de síntomas nocturnos
  • Fiebre
  • Diarrea continua y/o liquida
  • Presencia de sangre en las heces
  • Anemia
  • Pérdida de peso no intencionada
  • Dolor abdominal muy intenso
  • Historia familiar o personal de cáncer de colon o enfermedad inflamatoria intestinal

 

Dra. Mileidis Sanjuan Acosta

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, Tenerife

Adobe_PDF_file_icon_32x32Síntomas Síndrome Intestino Irritable

DIAGNÓSTICO DEL SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

En España, 2 de cada 5 pacientes no sabe qué es el SII a pesar de padecer los síntomas.

El diagnóstico del SII es clínico, ya que no existen alteraciones orgánicas evidenciables, ni hay ninguna prueba específica que pueda establecer su diagnóstico.

Los criterios diagnósticos del SII se establecen según una reunión de consenso de un panel de expertos internacionales que se reúnen periódicamente en la cuidad de Roma, por eso se denominan “Criterios de Roma”. En mayo de 2016 han sido revisados editándose una nueva actualización (criterios de Roma IV):

  1. 1. Presencia de Dolor abdominal recurrente, como media, al menos un día a la semana en los últimos tres meses relacionado con dos o más de los siguientes criterios:
  2. 2. Se relaciona con la defecación.
  3. 3. Se asocia a un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
  4. 4. Se asocia a un cambio en la forma (apariencia) de las deposiciones.
  5. 5. Las molestias deben estar presentes durante los últimos 3 meses y haber comenzado un mínimo de 6 meses antes del diagnóstico.

Además de estos criterios, existen otros síntomas que sugieren la presencia de un SII, como son:

  • Alteración del ritmo intestinal con más de 3 deposiciones al día o menos de 3 deposiciones a la semana.
  • Alteración de la consistencia de las heces.
  • Urgencia deposicional.
  • Sensación de evacuación incompleta.
  • Meteorismo.

Dra. Cristina Carretero Ribón

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Clínica Universitaria de Navarra

 

Dr. Francisco José García Fernández

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla

 

Adobe_PDF_file_icon_32x32Diagnóstico Síndrome Intestino Irritable

TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

Actualmente no disponemos de ningún tratamiento curativo para esta entidad.  Como se ha indicado en anteriores apartados, el Síndrome de Intestino Irritable (SII) cursa en “brotes” periodos con síntomas y otros con menos sintomatología o sin ella.

Para enfrentar el problemas podemos distinguir dos abordajes, uno con actuación en los hábitos de vida y otro desde el punto de vista farmacológico.

  1. A) Actuación en hábitos de vida:
    • Las personas que padezcan esta enfermedad, deben tener claro que es un trastorno molesto, que afecta a su calidad de vida, pero no deriva en tumores ni en otras enfermedades graves.
    • Es muy importante que confíen en su gastroenterólogo, quien va a ayudarle en todo lo posible para llegar al diagnostico, indicando las exploraciones (pruebas) que precise y el tratamiento adecuado para paliar sus síntomas. No existen productos ni terapias milagrosas que eliminen este padecimiento.
    • Se debe evitar el consumo de tabaco y alcohol.
    • No existen alimentos prohibidos o malos. Cada persona debe identificar que alimentos le sientan peor y eliminarlos. Como normas generales hay alimentos como las especias, la cafeína, los picantes, las grasas o comidas muy condimentadas deben evitarse. Es recomendable beber agua y tomar frutas y verduras. No se deben realizar dietas de exclusión, es decir, eliminar alimentos como la lactosa, el gluten, etc. Su gastroenterólogo ya habrá contemplado esta posibilidad durante el proceso diagnostico y si lo considera oportuno realizará los test apropiados para llegar a confirmarlo o excluirlo.
    • Es importante realizar cinco comidas al día y tomarse tiempo para realizarlas, al menos 20 minutos.
    • Del mismo modo es importante tomarse tiempo para defecar. Acudir siempre que se tenga deseo, no reprimirlo. Acudir al baño de forma tranquila, tomarse tiempo, aunque no en exceso.
    • Es aconsejable realizar 30 minutos de actividad física adecuada a la condición física de cada persona. Este hecho ya es conocido para patologías que afectan al aparato cardiovascular, pues es igual de beneficioso para nuestro aparato digestivo, no solo al ayudar a mejorar su motilidad, si no por los beneficios del ejercicio a nivel del sistema nerviosos central y la neurotransmisión.
    • Es beneficioso evitar las situaciones estresantes o si no es posible cambiar la forma de enfrentarse a ellas para minimizar su impacto en nuestra salud.

 

  1. B) Abordaje medicamentoso o farmacológico:

Existen multitud de fármacos que su gastroenterólogo le irá indicando según los síntomas que presente. Se pueden emplear en monoterapia o combinando fármacos según los síntomas predominantes.

  • Fibra: Existen diversos tipos de fibra, la soluble (ispagula, psilio) y la insoluble (salvado de trigo). En varios estudios, se valoraba los efectos de las distintas fibras en el síndrome de intestino irritable, apreciando que la fibra soluble mejoraba la sintomatología, excepto la distensión y el dolor abdominal. La fibra insoluble no demostró una mejoría significativa.
  • Laxantes: Se utilizan en los casos con predominio de estreñimiento. Son útiles aunque con limitaciones.
  • Antidiarréicos: Son fármacos que se emplean en los casos que predomina la diarrea. Dentro de este grupo tenemos fármacos con la loperamida, la codeína y las resinas de intercambio iónico. No existe evidencia de su utilidad.
  • Espasmolíticos: Son fármacos que actúan sobre la fibra muscular lisa del tubo digestivo, inhibiendo su motilidad. Suelen mejorar el dolor abdominal en un alto porcentaje de pacientes. No presentan utilidad en los casos de estreñimiento.
  • Agonistas de los receptores de serotonina 5HT4: estos medicamentos estimulan la motilidad intestinal y reducen la sensibilidad visceral, por lo tanto mejoran el transito intestinal y mejoran el dolor. Estarían indicados en casos de estreñimiento que no responde a otras medidas. Se han investigado múltiples moléculas,  la mayoría de ellas se han dejado de usar o se ha restringido su uso por los efectos adversos, sobre todo a nivel cardiovascular. Actualmente, tenemos comercializada la prucaloprida, que se emplea en casos seleccionados.
  • Linaclotida: es un péptido que se une a los receptores de guanilato ciclasa C del intestino. Esto provoca una reducción de la sensibilidad intestinal, reduciendo el dolor abdominal y aumentando la cantidad de liquido que se produce a nivel intestinal y bloqueando su absorción, con lo que mejora el tránsito intestinal. Se usa en los casos con estreñimiento moderado o grave sin respuesta a tratamiento previos. Tiene muy buen perfil de seguridad, siendo muy seguro.
  • Antidepresivos: se han usado no para regular el estado de ánimo, si no por su mecanismo de acción a nivel intestinal. Existen dos grupos, los antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina, y los ISRS, más modernos y mejor perfil de seguridad, entre ellos destaca la paroxetina. Estos medicamentos regulan la sensibilidad visceral y favorecen la motilidad.
  • Probióticos: su papel aun no está totalmente demostrado, pero parece que mejoran el meteorismo y la distensión abdominal.

 

Es importante recordar, que es esencial no automedicarse y seguir las recomendaciones del gastroenterólogo, que irá seleccionando en cada momento el fármaco o fármacos que deberá emplear el paciente según sus síntomas.

 

Dr. Antonio M. Moreno García

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo

Agencia Sanitaria Bajo Guadalquivir. Hospital Baja Resolución Lebrija (Sevilla)

Adobe_PDF_file_icon_32x32Tratamiento Síndrome Intestino Irritable

Los objetivos del tratamiento nutricional son asegurar la ingesta adecuada de nutrientes, individualizar la dieta según el patrón gastrointestinal específico del SII y explicar la posible influencia de los alimentos en el tratamiento de los síntomas.

Hay  pocos datos científicos que apoyen la restricción de alimentos concretos.

Pueden tolerase mal las comidas copiosas y ciertos alimentos, como cantidades excesivas de grasas, cafeína, lactosa, fructosa, sorbitol y alcohol.

Por tanto se dan las siguientes recomendaciones, no sin antes aclarar que  el tratamiento dietético debe ser individualizado para cada paciente.

RECOMENDACIONES GENERALES:

  • Realice comidas pequeñas y frecuentes
  • Coma a un ritmo relajado y en horarios regulares
  • Evite el estreñimiento, pero incremente el contenido de fibra en la dieta de modo progresivo
  • Haga ejercicio físico regularmente
  • Realizar actividades relajantes y sociales
  • Los alimentos o preparados probióticos pueden resultar beneficiosos (siga las recomendaciones de su médico)
  • Identifique la sensibilidad a distintos alimentos y excluya solamente aquellos que no tolere.
  • Marcar horarios para comer e ir al WC

RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS

  • Moderar el consumo de fibra insoluble y potencie el consumo de fibra soluble (en forma de gomas, pectinas y mucílagos). Se puede hacer con la ayuda de los alimentos como el dulce de membrillo o la manzana, aunque también se recomienda tomar diariamente suplementos alimentarios de este tipo de fibras.
  • Evitar los alimentos ricos en grasas, las frutas cítricas y las espinacas para disminuir el efecto laxante producido por las sales biliares (bilis) en el colon.
  • Eliminar el consumo de sorbitol (un edulcorante), los alimentos o especies picantes, el gas (en las bebidas), el café y el té.
  • Eliminar la lactosa si no se tolera.
  • Beber dos litros de agua al día. Es muy importante garantizar la hidratación adecuada cuando hay Se recomienda beber agua o infusiones suaves como la tila y la maría luisa (que no tienen ningún efecto laxante). Además un aporte suficiente de líquidos también ayuda a combatir el estreñimiento.

 

En la Tabla 1 se detalla una orientación para la selección de alimentos, aunque como ya se comentó, en cada caso de debe individualizar.

ALIMENTOS
recomendación general
alimentos aconsejados
alimentos a evitar o disminuir su consumo
Lácteos Probar tolerancia a la lactosa, eliminándola de la dieta si no se tolera yogures naturales edulcorados sin trozos, queso fresco,  quesos semicurados, cuajada y leche sin lactosa En caso de intolerancia: Productos lácteos que contengan lactosa.

Requesón o ricota

Cárnicos, pescados

y huevos

Seleccionar preferentemente carnes con poco contenido graso Carnes magras de ternera y cerdo (solomillo, lomo)

Jamón cocido

Jamón serrano desgrasado

Pollo sin piel y conejo

Pescado blanco y huevos

Embutidos

Patés

Cerdo graso, cordero, carne grasa y ahumada, vísceras, bacon, salchichas.

Cereales, legumbres

y tubérculos

Evitar alimentos formadores de gas y ricos en fibra insoluble Pasta italiana

Arroz

Patatas

Pan blanco, biscotes

Avena

Cebada

Legumbres sin piel (en purés tamizados)

Cereales integrales y sus derivados

Legumbres enteras

Verduras y

hortalizas

Moderar el consumo de fibra insoluble y potenciar el de la soluble

Evitar alimentos formadores de gas

Vegetales en general, teniendo en cuenta las que recomendamos evitar Verduras muy fibrosas y flatulentas (alcachofa, espárragos, pimientos, coles, pimientos, apio, pepino, berenjena, puerro, cebolla, rábanos, etc.)
Frutas Disminuir el consumo de fructosa y evitar frutas formadoras gas Elegir las frutas mas pobres en azúcares y mas ricas en pectinas como: manzana, ciruelas, pera …

 

Zumos ó néctar de fruta

Frutas cítricas (especialmente naranja)

Frutas flatulentas como higo y melón

Grasas Aceite de oliva virgen y aceite de semillas con moderación Fritos, mantequilla, mayonesa, margarina, frutos secos.
Azúcares y dulces Probar tolerancia a los alimentos relacionados con alergias alimentaria como el chocolate Miel y azúcar con moderación

Repostería casera y con poco aceite y sin lactosa en cantidad moderada.

Galletas tipo “María”

Bollería y repostería industrial

Galletas integrales

Bebidas Beber al menos dos litros de agua al día. Garantizar la hidratación cuando hay descomposición o diarreas Agua, infusiones suaves como la tila y la maría luisa (que  no tienen ningún efecto laxante), caldos vegetales Bebidas gaseosas, alcohólicas como la cerveza, caldos grasos, así como las bebidas excitantes y muy frías.
Condimentos Sal, hierbas aromáticas, etc.. Evitas especias picantes e irritantes

 

Se ha propuesto el posible beneficio de las dietas pobres en fructo-oligo-di-y monosacáridos y azúcares polialcoholes (FODMAP) fermentables.

La dieta pobre en FODMAP limita aquellos alimentos que contienen fructosa, lactosa, oligosacáridos con fructosa y galactosa (fructanos y galactanos), y azúcares alcohólicos (sorbitol, manitol, xilitol, y maltitol).

Los FODMAP se absorben poco en el intestino delgado, son muy osmóticos y la bacterias lo fermentan rápidamente.

Limitar la cantidad de FODMAP por comida ha demostrado que reduce los síntomas gastrointestinales en pacientes con SII. Sin embargo aún no está bien definido el punto de corte de la cantidades aceptables de FODMAP y probablemente sea específico para cada paciente.

Los datos iniciales  eran muy alentadores en cuando a su beneficio en el tratamiento del SII, aunque en los últimos meses se han publicado datos con resultados  que difieren de los anteriores,  por lo que aún está por definir su verdadero papel.

La tabla 2 muestra los alimentos que contienen FODMAP, así como las instrucciones dietéticas

Tabla 2. Alimentos que contienen FODMAP

 

FODMAP Alimentos ricos en FODMAP
Fructosa Frutas: manzana, pera, melocotón, mango, Sandía, fruta enlatada en su jugo, fruta desecada, zumos de fruta.

Endulzantes: miel, sirope de maíz rico en fructosa

Lactosa Leche (vaca, oveja y cabra), helado, quesos blandos (p.ej. ricota y requesón)
Oligosacáridos (fructanos o galactanos) Verduras y hortalizas: alcachofas, espárragos, remolacha, coles de Bruselas, brócoli, repollo, hinojo, ajo, puerros, cebollas, guisantes, chalotas)

Frutas: Sandía. Manzana, melocotón, rambután, caqui

Azúcares polialcohólicos Edulcorantes: sorbitol, manitol, malitol, xilitol y otros termonados en “ol”

Frutas: manzana, albaricoque, cerezas, pera, nectarina, melocotón, ciruela, ciruela pasa, Sandía.

 

Adaptado de GibsonPR, Shepherd SJ: Evidence-based dietary management of funtional gastrointestinal symptoms: the FODMAP approach. J Gastroenterol Hepatol 2010; 25: 252

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Decher N, Krenitsky J. Tratamiento Nutricional médico en los trastornos intestinales, capítulo 29. En Mahan LK, Escott-Stump S, Raymond JL.
  • KRAUSE Dietoterapia. Edición en español de la decimotercera edición de la obra Krause`s Food and the Nutrition Care Procces. Ed. Elsevier. Barcelona, España 2013.
  • El-Salhy M, Gundersen D. Diet in irritable bowel síndrome. Nutrition Journal 2015; 14:36.
  • Gibson PR, Shepherd SJ. Evidence-based dietary management of funtional gastrointestinal symptoms: the FODMAP approach. J Gastroenterol Hepatol 2010; 25: 252.
  • Böhn L, Störsrud S, Liljebo T, Collin L, Lindfors P, Törnblom H, Simrén M.
  • Diet Low in FODMAPs Reduces Symptoms of Irritable Bowel Syndrome as Well as Traditional Dietary Advice: A Randomized Controlled Trial.
  • 2015 Aug 5. pii: S0016-5085(15)01086-0. doi: 10.1053/j.gastro.2015.07.054. [Epub ahead of print]

 

Dr. Robin Rivera Irigoin

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo.

Hospital Costa del Sol, Marbella

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