BALÓN INTRAGÁSTRICO

La obesidad es una enfermedad que representa un riesgo grave para la salud del paciente. La medida más práctica para evaluar la presencia de sobrepeso es el cálculo del índice de masa corporal (IMC), expresado por el cociente: peso (kg)/altura2 (m2): normopeso 20- 24,9 kg/m2; sobrepeso 25- 29,9 kg/m2; obesidad 30- 34,9 kg/m2; obesidad moderada 35-39,9 kg/m2; obesidad severa, extrema o mórbida 40- 49,9 kg/m2; obesidad supermórbida > 50 kg/m2. El objetivo del tratamiento es conseguir una pérdida de peso controlada y mantenida. Para ello, el paciente debe adoptar un cambio definitivo en el estilo de vida: restricción calórica en la dieta, realización de ejercicio físico de forma habitual y modificación de hábitos de vida poco saludables. En obesos severos o si presenta una obesidad moderada pero padece además otras enfermedades importantes, la cirugía (bariátrica) constituye la medida más efectiva. Desde hace ya varios años está disponible una técnica endoscópica (balón intragástrico), sin necesidad de cirugía, que puede ayudarle a perder peso.

¿QUÉ ES?

Consiste en la aparición de lesiones en la zona del ano y del recto tales como repliegues cutáneos, fisuras, fístulas y abscesos. La frecuencia con la que aparecen en pacientes con enfermedad de Crohn (EC) es de alrededor del 15-45%, siendo mayor cuando la enfermedad afecta al colon que al intestino delgado. No es raro que estas lesiones precedan o aparezcan simultáneamente con los síntomas intestinales. El repliegue cutáneo es la manifestación más frecuente y consiste en el agrandamiento, congestión y desplazamiento hacia el exterior del revestimiento interno del canal anal. La fístula, es la segunda anomalía en frecuencia y se trata de un trayecto que comunica el ano o el recto con la piel de la zona perianal y, en ocasiones, con los glúteos, los muslos o los genitales. Con frecuencia son simples, es decir, tienen un único trayecto, aunque hay una proporción relativamente alta de fístulas complejas con varios orificios fistulosos externos. La fisura es un desgarro lineal del canal anal, y el absceso, la formación de una cavidad rellena de pus que aparece como consecuencia de la infección de una glándula anal.

¿CÓMO SE COLOCA UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

La colocación de un balón intragástrico sólo puede ser realizada por un médico especialista en Endoscopia Digestiva, y es llevado a cabo preferiblemente bajo anestesia general. Se introduce el balón plegado a través de la boca hasta el estómago. Una vez en el estómago se llena el balón con suero salino mezclado con un colorante. El balón quedará flotando en el estómago, reduciendo de forma significativa su capacidad para alojar alimento. La duración de esta intervención generalmente es menor de 30 minutos, y no suele requerir ingreso hospitalario.

¿QUÉ EFECTOS NOTA EL PACIENTE TRAS LA COLOCACIÓN?

Durante los primeros días el paciente puede experimentar sensación nauseosa y vómitos. Pasado este tiempo estos síntomas tienden a desaparecer y el paciente únicamente notará que se sacia con menor cantidad de comida.

¿DURANTE CUÁNTO TIEMPO DEBE LLEVARSE?

Se suele aconsejar retirar el balón no más tarde de 6 meses. Para ello hay que repetir la endoscopia en quirófano y bajo anestesia general, desinflar el balón y extraerlo por la boca.

¿QUÉ SEGUIMIENTO DEBO LLEVAR TRAS LA COLOCACIÓN DE UN BALÓN?

El seguimiento requiere fundamentalmente la atención de un equipo de endocrinólogos/nutricionistas que valoren los hábitos nutricionales e intenten proporcionarle nuevas pautas de alimentación, y a que una vez retirado el balón el paciente no recupere el peso perdido. El equipo de psicólogos/psiquiatras se responsabilizará de dar el soporte necesario al paciente antes y después de la colocación del balón. El gastroenterólogo/endoscopista controlará la eficacia del tratamiento y la aparición de posibles complicaciones derivadas de la colocación del balón.

¿ESTÁ INDICADO EN MI CASO LA COLOCACIÓN DE UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

El balón intragástrico no está indicado en todos los pacientes. La idoneidad de colocar un balón intragástrico debe ser valorada por un equipo de especialistas que analizarán sus posibles ventajas e inconvenientes. Se suele aconsejar su colocación sólo en aquellos casos de obesidad en los que el IMC es superior a 30. Los pacientes que más se benefician de este tipo de tratamiento son aquellos que tienen un gran sobrepeso (peso > 40% o > 20-25 kg respecto a su peso ideal). Se contraindica la colocación del balón en personas con intervenciones quirúrgicas previas en el estómago, lesiones gástricas importantes, embarazo, o con dificultades para aceptar el tratamiento y seguimiento.

¿CÓMO ACTÚA?

Con la introducción de un balón de pequeñas dimensiones en el estómago se consigue que el paciente necesite ingerir una cantidad menor de alimento para alcanzar la plenitud gástrica y saciar su apetito.

¿CÓMO FUNCIONA EL BALÓN INTRAGÁSTRICO Y QUÉ RESULTADOS PUEDO ESPERAR?

La eficacia del balón intragástrico como método para perder peso está totalmente demostrada. Se calcula que en pacientes con obesidad importante, la pérdida de peso es cercana a 1 kg a la semana. Sin embargo, hay que insistir en el hecho de que la eficacia a largo plazo, una vez retirado el balón, va a depender de que el paciente modifique sus hábitos dietéticos. Un balón intragástrico es una medida temporal y complementaria a los cambios en el estilo de vida.

¿QUÉ RIESGO TENGO SI ME IMPLANTAN UN BALÓN INTRAGÁSTRICO?

Aunque es una técnica segura, todas las intervenciones tienen sus riesgos. Puede ocurrir que el balón se desinfle por un pinchazo y pase al intestino delgado y provoque una obstrucción del mismo. La aparición de laceraciones, úlceras, hemorragias o perforaciones es posible. Existen tratamientos médicos y endoscópicos eficaces para solventar estas complicaciones.

Enrique Vázquez-Sequeiros1 y Diego Juzgado Lucas2

1Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal.

Madrid. 2Servicio de Aparato Digestivo.

Hospital Universitario Quirón Madrid.

Vol. 103. N.° 3, pp. 157, 2011

REVISTA ESPAÑOLA DE ENFERMEDADES DIGESTIVAS